Victoria con anotaciones en rojo

Victoria con anotaciones en rojo

Escrito el 08/11/2021
Carlos González


Preinfantil UROS RIVAS 47 – 60 CBJA

En el proceso formativo se insiste en que la victoria no es tan determinante como otros muchos factores que contribuyen al aprendizaje y la gestión interna de los jugadores. El refuerzo de constantes como el compañerismo, el compromiso, el esfuerzo o la aceptación de la derrota y la canalización de la frustración son decisivos, tanto o más que imponerse en un partido.

Pero, siendo todo eso irrebatible, cuando no juegas bien, las sensaciones no son buenas y no encuentras tu identidad habitual en un partido, si acabas ganando…te alivias. Para reforzar el trabajo que se hace durante la semana siempre será mejor el impulso del triunfo subrayando los errores para limarlos de cara a los siguientes partidos que, en el caso del Juande, serán ante Alcorcón, rival habitual de batallas en el desfiladero. De las derrotas se suele aprender más que de las victorias pero la libreta de Peinado tendrá tantas cosas apuntadas en rojo que la reacción seguramente será similar a la que hubiera provocado caer en Rivas.

El Tornado se mostró inestable prácticamente desde el inicio y no sólo porque un parqué demasiado deslizante les transmitiera inseguridad desde abajo, sino porque la intensidad que fue motor del triunfo en Alcalá apareció de manera esporádica (aunque fundamental para abrir la brecha suficiente en el segundo cuarto que permitió el desenlace final). En defensa, la desconexión en los ajustes facilitaba los espacios para la anotación rival y, cuando fallaban, la pelea por el rebote tampoco nos tuvo como protagonistas. En ataque, anotar costaba mucho y la velocidad brillaba por su ausencia en los contragolpes, llegando el conductor de balón a ir por delante del resto del equipo que acompañaba desacompasado por detrás. ¿Da el párrafo anterior para pensar que el Juande podía haber perdido en Rivas? Da para ello pero el partido tuvo más cosas. Y mejores.

El equipo supo mantenerse vivo en el primer cuarto cuando los inputs no eran los mejores (lesión incluida) y en el inicio del segundo tuvo buenos minutos con recuperaciones en inicio de jugada de Uros para canastas cómodas sumados a un mayor acierto en el tiro exterior. El Tornado endosó un parcial 0-14 que nos colocó 17 arriba, algo que se convirtió en fundamental para estar en cabeza cuando el rival apretó y aprovechó nuestras lagunas (secuencia de 12-0 antes del descanso). En la segunda mitad, los dos equipos se contagiaron del ritmo espeso, con perdidas y poca fluidez y el choque sólo se acabó decantando en el último cuarto, con un empuje final del Juande que le permitió anotar para escaparse mediante entradas directas al aro con mucha potencia y anotación tras robo en la divisoria de campos.

Un parcial de 2 a 11 mediado el último cuarto acabó sepultando las opciones de Uros y demostrando que los chicos del Tornado saben apretar los dientes y competir incluso en los días menos inspirados. No es mal suelo para impulsarse hacia arriba.